Reseñas Bibliográficas
Número 05 / octubre - noviembre - diciembre de 2005
 

Política y gestión pública

 
  BRESSER-PEREIRA, Carlos Luiz, CUNILL GRAU, Nuria, GARNIER, Leonardo, OSZLAK, Oscar, PRZEWORSKI, Adam (2004), Buenos Aires, CLAD-Fondo de Cultura Económica, 217 páginas.

Indice
La restricción económica y la democracia
Bresser-Pereira, Carlos Luiz
La democratización de la administración pública. Los mitos a vencer
Cunill Grau, Nuria
El espacio de la política en la gestión pública
Garnier, Leonardo
Privatización y capacidad de regulación estatal: una aproximación teórico-metodológica
Oszlak, Oscar
Política y administración
Przeworski, Adam
 

Política y Gestión Pública

 
     
 

Comentarios al libro "Política y gestión pública".
por Sergio Paz *

Los sucesos de la década del 80, con la crisis financiera de los países desarrollados y la crisis política junto a los problemas económicos vinculados al endeudamiento y los procesos inflacionarios en los países en desarrollo, a la par del desmantelamiento de los países socialistas, impulsaron la idea que el Estado necesitaba ser reformado. En esa línea se emprendieron numerosas reformas en los países de América Latina; sin embargo, esta noción extendida de la necesidad de reforma no puede ocultar los conflictos en torno al diagnostico y las estrategias de reforma que se concibieron y practicaron.
Resulta claro que la reforma del aparato administrativo refiere a la gubernamentalidad aunque expone implicancias en la distribución del poder con cambios en las posibilidades de representación de los diferentes actores, es decir, que no podemos observar la reforma del Estado como una mera modernización administrativa sino como un cambio profundo en las relaciones entre los sujetos y agentes políticos, económicos y administrativos.
A partir de ello, lejos de significar solamente intentos de modernización administrativa como en instancias anteriores, la reforma actual supone una transformación más amplia involucrando las relaciones de poder, el modelo de desarrollo y la inserción en la economía internacional. De ahí, la importancia de repasar sus preceptos y las políticas postuladas por este grupo del Centro latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD), encabezado por Luiz Carlos Bresser-Pereira y acompañado por los expertos: Nuria Cunill Grau, Leonardo Garnier, Oscar Oszlak y Adam Przeworski, en especial referencia a sus implicancias en la gestión urbana.
Como dejan deslizar estos autores, la aproximación a la reforma administrativa pone en juego la influencia de distintos intereses y objetivos generando un rediseño de las relaciones entre Estado y sociedad, así cada país diseña su propio proyecto a partir de las fuerzas políticas desplegadas y sus recursos económicos, institucionales y técnicos existentes.
Con una plena alusión al cuerpo del New Públic Management (NPM) reclaman la transición desde el paradigma burocrático al nuevo paradigma gerencial, el cual considera centrales las transformaciones en el medio y la incorporación de los instrumentos gerenciales ensayados con éxito en el mercado. Aspectos que son acompañados por una propuesta de democratización del Estado desde una perspectiva de transformación tanto del Estado como de la sociedad, con la mirada posada en la necesidad de cambiar la relación Estado/sociedad respondiendo a los monopolios de poder burocráticos o corporativos a partir de una mayor participación ciudadana.
La necesidad de dejar atrás el paradigma burocrático viene al ritmo de su imposibilidad para hacer frente a la complejidad que propone la gerencia pública actual, la cual requiere de una rapidez, conocimiento, discreción, autonomía, flexibilidad, responsabilidad y compromiso con relación a los resultados que es imposible alcanzar bajo el paradigma burocrático.
El paradigma burocrático se ha transformado en una carga pesada para navegar las exigentes aguas de la gestión actual, signado por su apego a los procedimientos, el alejamiento de las necesidades de los clientes y su escasa entrega y responsabilidad con los resultados aparece como un cuerpo inadecuado para las necesidades de la administración pública.
Si bien existe un consenso extendido en cuanto a los mencionados elementos que integran los objetivos básicos de la NPM, si exploramos las experiencias realizadas en América Latina observaremos que algunas de ellas estuvieron únicamente orientada a la consecución de algunos puntos; más aún, muchas estuvieron orientadas a la búsqueda de reducir el Estado sin trabajar en la transparencia, eficiencia y calidad de los servicios públicos.
La respuesta de los defensores de la NPM es que la reforma del Estado impulsada en el ámbito latinoamericano no incluía una especial atención a la reforma gerencial, sino que significo, en primer lugar, downsizing (reducción del aparato gubernamental), y en segundo plano, la reforma del servicio público. El único registro de alcance es la devolution (delegación de competencias y responsabilidades), la cual ha redefinido el mapa sociopolítico de cada país de la región, pero este proceso realmente esta a la base de los intentos democratizadores luego de los años de oscurantismo político.
Los esfuerzos emprendidos, en ligazón con las ya mentadas reformas de segunda generación, se orientan a crear las instituciones necesarias para el Estado actual. Sus dictámenes marcan fortalecer al mercado y reducir las funciones de las organizaciones gubernamentales enfocándose en su eficiencia a partir de intensificar la contratación externa en la provisión de servicios públicos y acompañar estos procesos con la aplicación de técnicas y métodos de la gerencia privada buscando optimizar el gasto público, combatir la corrupción y el despilfarro de los recursos públicos.
Es importante el esfuerzo del CLAD en colocar esfuerzos hacia la reflexión de las transformaciones en la gestión pública latinoamericana ya que caminar hacia la reforma gerencial sin dicho debate implicaria, por un lado, desconocer las particularidades de los Estados latinoamericanos que han exhibido un sendero de desarrollo diferente ante la emergencia de amenazas y oportunidades cada vez más globales y cada vez más locales, y por otro lado, esta apuesta por el recorrido secuencial, pasando previamente por el régimen de servicio civil, haría dar la espalda a múltiples beneficios que carga la reforma gerencial, como alternativa a la administración burocrática con un cuerpo más eficiente y signado por ganando fuerza el control de los resultados, la gestión de la competencia y el control social.
La reforma del Estado ha significado un traspaso de competencias y responsabilidades a los gobiernos locales, lo cual prefigura un esquema de gestión social basado en la necesidad de un aparato gubernamental más cerca de la población, y de una sociedad rica en iniciativas. En este plano, la recreación de la agenda del management público de las ciudades integra políticas que deben atender la dinámica desplegada por sus actores en la búsqueda de gobernabilidad, competitividad y calidad de vida.
Las nuevas exigencias que han sido cargadas en la agenda pública de las ciudades y regiones dan cuenta de un profundo cambio en las prácticas organizacionales en la gestión de sus espacios territoriales y en las estrategias de intervención. La gestión de la ciudad debe asentarse sobre elementos que guían su mirada a las acciones tendientes a la autonomía política y administrativa, eficiencia y eficacia en la gestión de recursos y proyección internacional, lo cual fuerza a la gestión urbana volcarse a potenciar y afianzar las relaciones entre los ciudadanos y el gobierno, a incrementar la cercanía entre los actores sociales, aumentar la cooperación público-privada, y mejorar la imagen de las ciudades.
Como ya hemos señalado, existe un extendido consenso respecto que la administración pública en América Latina tiene que reformarse de modo de dar respuesta a los cambios políticos, económicos y sociales. La reforma del Estado sería, entonces, una respuesta a la necesidad de reinvención de las instituciones públicas de modo que garanticen la gobernance, accountability y devolution, en tanto, eficiencia, responsabilidad y participación democrática son elementos que no pueden ser obviados en el clima actual que vive la administración pública.


* Profesor Sergio Paz. Relaciones Institucionales y miembro del comité editorial de IMAGO URBIS. Universidad Nacional de Quilmes.

 
     
 
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